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Control de colonias felinas. Parte I

28/01/2016 | por ANTONIO FOLCH MARÍN



CES: Captura Esterilización y Suelta

Desde hace un tiempo en nuestra ciudad se está intentando instaurar este proyecto. El desconocimiento del mismo y el que exista un buen número de personas bienintencionadas que alimenta colonias felinas es lo que me ha decidido a escribir este artículo. No es algo fácil de hacer ya que estas colonias provocan opiniones encontradas. Voy a intentar ser neutral intentando encontrar un equilibrio entre los beneficios para los animales sumados a una reducción de las molestias hacia los vecinos.

Para empezar vamos a intentar explicar lo que es una colonia felina. Los gatos por naturaleza son extremadamente territoriales, siendo el territorio de un gato macho salvaje, que viva en un entorno rural sin contacto alguno con el hombre, aproximadamente unos 4 km2, donde permite entrar a las hembras que a su vez tienen un territorio más reducido donde no dejan entrar a otras hembras. En cambio en un entorno urbano, aunque sea una población rural, las poblaciones felinas son mucho más densas. Esto es debido a un aumento de los recursos alimentarios y una reducción de los lugares adecuados donde esconderse. Cuando a esto le sumamos una persona bien intencionada que alimenta a los gatos de un determinado lugar provoca que esta población felina se asiente en la zona ya que dispone de recursos alimenticios de forma permanente en dicha zona, formándose lo que denominamos colonias felinas. Estas colonias no tienen necesariamente una persona que las alimente, si existe un recurso alimenticio permanente en la zona: basurero, alrededor de un mercado donde queden restos, etc puede formarse una colonia.

Si pensamos que en una colonia felina hay un número alto de animales que además están alimentados de forma regular, es fácil darse cuenta que esto va a favorecer que los gatos se reproduzcan y el número de gatos aumente.

Estas colonias como hemos visto están formadas por animales que viven de forma totalmente libre, aunque también existen otro tipo de colonias que están ubicadas en zonas cerradas de donde no pueden salir, estas colonias son más “artificiales” y suelen estar mucho más controladas ya que no entran y salen nuevos animales.

Las colonias felinas no controladas dan problemas a los vecinos; aunque nos gusten mucho los gatos hay que reconocerlo. Las gatas en celo maúllan de forma exagerada y los machos se pelean realizando mucho ruido, principalmente por las noches. Los machos orinan para realizar su marcaje en el mobiliario urbano, paredes y coches. Si los gatos no disponen de una zona donde defecar y taparlo dejan heces, tanto machos como hembras, en la calle. La gente que les da de comer de forma no controlada o no bien informada deja restos de comida, que sobre todo si se trata de comida húmeda o casera, atraen a roedores e insectos. Todo esto además de al ser animales no controlados que se pelean y reproducen aumenta el riesgo de los gatos padezcan enfermedades y estén parasitados, algunas de estas enfermedades pueden ser zoonóticas (transmisibles de un animal al hombre y viceversa).

Además está más que demostrado que las colonias felinas controladas producen beneficios para el hombre. Históricamente los gatos han vivido cerca del hombre, llevamos relativamente poco tiempo dejándolos entrar en nuestras calles, pero desde siempre han estado en nuestras ciudades, pueblos, aldeas, cortijos, etc. La presencia de los gatos reduce el número de animales considerados nocivos como roedores e insectos, se ha demostrado que el retirar una colonia de gatos de un punto de la ciudad provoca rápidamente un aumento en la población de roedores e insectos como las cucarachas en la zona. De hecho en instituciones tan importantes como el Hermitage de San Petersburgo, la pinacoteca más grande del mundo tienen una colonia de más de 60 gatos para controlar la población de ratas y ratones y proteger de este modo sus valiosísimos cuadros.

El proyecto C.E.S. como sus siglas indican lo que pretenden es capturar, esterilizar y volver a soltar a los gatos de estas colonias, para estabilizar el número de la población de estos animales y evitar los problemas que generan a la ciudadanía al mismo tiempo que persisten la ventajas de su presencia. Aunque esto es solo una parte del proyecto, busca algo mucho más global que es el control integro de estas poblaciones felinas controlando no solo su natalidad sino también su alimentación salud e higiene.

Como siempre el principal problema de la gestión y control de las colonias felinas es el dinero y es lo que limita las actividades que se realiza sobre una colonia felina. Los puntos a llevar a cabo a nivel individual sobre los individuos de la colonia serian:

- Captura y realización de un examen físico buscando cualquier síntoma de enfermedad

- Esterilización y realización de un pequeño corte en la oreja, para poder identificar que esta esterilizado.

- Vacunación y desparasitación. Si bien sabemos que una sola dosis no es eficaz al 100 % si da una cierta protección que reduce el riesgo de que la colonia sufra una epidemia.

- Realización de una prueba fiable de leucemia e inmunodeficiencia felina. Los positivos deberían darse en adopción o integrarse en una colonia cerrada de animales positivos a esa enfermedad. Si no se van a poder sacar de la colonia no tiene sentido la realización de estas pruebas. Además existe un problema añadido y es que estos test no son fiables sin una cuarentena previa de al menos dos meses, pudiendo aparecer tanto falsos positivos como falsos negativos. Por tanto en gatos de vida libre no es muy útil salvo para obtener información sobre los virus con los que convive la colonia y poder establecer después un protocolo para intentar gestionarlo, algo por desgracia que no ocurre a menudo. Hoy en día la gestión CES no contempla la realización sistemática de los test, sólo si se van a entregar en adopción y previa cuarentena.

- Dar en adopción a los animales jóvenes y adultos que estén debidamente socializados. La calle no es un buen lugar para vivir si se compara con un buen hogar.

- Devolución a la colonia de los animales no adoptables.

Esto sería lo ideal a realizar en los animales de forma individual. Antes de empezar a gestionar una colonia hay que tener muy claro el presupuesto de que disponemos y el número de animales y sexos que forman la colonia. Nuestro presupuesto debe abarcar tanto el día a día como la esterilización y resto de acciones veterinarias.

Lo ideal sería poder realizar todos los puntos expuestos anteriormente. Pero como casi nunca es posible, por motivos económicos, los dos primeros puntos son los que hay que realizar de forma imprescindible si queremos tener un buen control de la colonia.

Hasta aquí la primera parte del post, en breve os traeré la segunda parte donde trataremos de más puntos importantes que debemos gestionar como son la alimentación, la limpieza y desinfección.

www.pio109.com

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