¿dónde estoy?

Inicio / Zona Blog / Garabatos

Mi hijo tiene dificultades para aprender a leer

23/07/2015 | por Mª del Mar Ojeda

¡Hola a todos! Mi nombre es Mª del Mar, me encantan los niños y ese fue uno de los motivos que me llevaron a estudiar Logopedia. Me apasiona mi profesión, pero lo que más me llena es lo que diariamente me transmiten “mis peques” y todo lo que me enseñan, porque sí, tenemos tanto que aprender de los niños… Verles luchar, evolucionar y superarse día a día, es de lo que más orgullosa me siento de ellos y admiro como afrontan cualquier reto, con su sonrisa infinita. Me gustaría adentraros en mi mundo, y sobre todo ayudaros a tener un seguimiento del desarrollo de vuestros hijos o daros claves para poder prevenir o detectar posibles alteraciones o dificultades en su aprendizaje, y si éste fuera el caso explicaros qué hacer, cómo apoyarles desde casa, cuándo consultar a un profesional…

En este primer post quiero hablaros sobre uno de los temas que más me apasionan; el aprendizaje de la lectura y sus dificultades. ¿Te vienes? ¡Comenzamos!

Al finalizar el curso y con la llegada de las deseadas y merecidas vacaciones de verano, muchos padres se muestran angustiados porque sus hijos no han superado algunos objetivos del curso, entre ellos el aprendizaje de la lectura.

Muchos niños, el próximo curso van a cambiar de etapa y pasarán “al cole de los mayores” como ellos le llaman, y ese gran cambio de infantil a primaria es todo un abismo. Algunos habrán aprendido la lectura rápidamente y sin dificultades, pero otros sin embargo, no.

Los que ya están en primaria, van avanzando de curso y comprobamos que la lectura de algunos niños no llega a ser del todo correcta, se comen letras o las confunden, se saltan renglones, se inventan palabras, y/o no tienen una buena comprensión de lo que leen.

Antes de nada debemos destacar, que cada niño tiene un desarrollo y un ritmo de aprendizaje diferente y hay que respetarlo. Enseñarles a leer de forma precoz cuando todavía no están preparados o querer acelerar el proceso porque todos sus compañeros ya saben leer, puede crearles presión, desmotivarles y desviarles del objetivo principal.

El aprendizaje de la lectura es un proceso muy complicado, más complicado de lo que creemos y necesita su tiempo. Va más allá del simple hecho de ver una palabra y leerla, ya que existen habilidades previas a este aprendizaje que tienen que tener totalmente adquiridas o tener un buen dominio para conseguir sin dificultades el propósito final: LEER.


¿Cuáles son las habilidades previas para tener una correcta base en el aprendizaje de la lectura?

-Atención.

-Memoria.

-Dominio del esquema corporal: Reconocer cada una de las partes del cuerpo.

-Lateralidad definida: Dominio de un lado del cuerpo sobre el otro (mano, pie, ojo y oído).

-Dominar nociones de orientación espacial y temporal: Saber reconocer conceptos espaciales como, arriba, abajo, delante, detrás, derecha, izquierda… y tener noción de tiempo; ahora, antes, después, hoy, ayer, mañana…

-Habilidades Visuales.

-Coordinación viso-motora: Dominar la coordinación entre su vista y los movimientos de la mano.

-Ritmo.

-Discriminación y memoria auditiva: Diferenciar los sonidos y memorizarlos.

-Conciencia fonológica: Habilidad para reconocer, identificar, diferenciar, manipular los sonidos y las sílabas que componen las palabras.

-Desarrollo adecuado del lenguaje oral: Vocabulario, articulación y expresión, adecuado a su edad.

Como veis, se requiere un amplio abanico de habilidades cognitivas, estrategias y destrezas, para poder aprender y dominar uno de los procesos más importantes en nuestra vida. Si el niño está iniciando el aprendizaje de la lectura, estas áreas son muy importantes de estimular. Si observamos que tiene dificultades en alguna de ellas, puede ser posible que no tenga la suficiente madurez para lograr un correcto aprendizaje y le costará un poco más de tiempo.

Todas estas habilidades facilitan el aprendizaje de las fases de la lectura, que son: reconocer las letras, aprender y memorizar sus sonidos, relacionar cada letra con su sonido, diferenciar los sonidos que suenen parecidos, aprender que las diferentes combinaciones de éstos dan lugar a otros sonidos, reconocer que la combinación de estos sonidos forman palabras, llegar al significado, entender que varias palabras forman frases y finalmente tienen que darle sentido y comprender el mensaje... Como veis, ¡no es tarea fácil! y en muchas ocasiones pretendemos e intentamos que de manera precoz y en poco tiempo dominen todos estos aspectos a la perfección.

Si el niño ya ha aprendido estas fases y su lectura no llega a ser del todo correcta como describíamos anteriormente, no hay que alarmarse y ante todo respetar su ritmo de aprendizaje, pero es aconsejable que si ven estas dificultades tengáis un seguimiento de su evolución. Es importante estar en contacto con profesores, orientadores del cole o ponerse en manos de profesionales si existen dudas, donde se le realizaría una evaluación para detectar en qué áreas tiene dificultades y si fuese necesario, realizar una intervención preventiva para favorecer su desarrollo y aprendizaje.

También es muy importante que ante cualquier problema con la lectura, nos aseguremos que no existe ningún trastorno visual ni auditivo, por lo que es aconsejable que un especialista realice las pruebas oportunas.


¿Cuándo estar en alerta y consultar con un profesional?

Lo primero a tener en cuenta es la edad del niño y su desarrollo. Un niño que cursa infantil es posible que tenga ciertas dificultades o errores de los que a continuación detallamos de forma natural en su aprendizaje de la lectura. Pero estos síntomas si prevalecen en el tiempo, deberían ser evaluados por profesionales:

-Frustración y sufrimiento constante a la hora de leer.

-No le gusta leer y le llama más la atención libros con muchas imágenes.

-Escaso avance o poco significativo.

-Rendimiento variable en las tareas (tienen días buenos y otros no tanto).

-Apariencia de un niño despistado.

-Baja autoestima.

-Pocas ganas de ir al colegio.

-Impulsividad e inquietud.

-No presentan siempre los mismos errores.

-Inseguridad en la lectura; comienza leyendo una palabra, vuelve atrás y la lee de nuevo y/o alarga las sílabas para darse tiempo en reconocer la siguiente sílaba de la palabra que está leyendo.

-Errores de rotación en letras parecidas espacialmente (p-q-g-b-d): Ejemplo, en vez de leer “que” leen “pue”, o en vez de leer “bota” leen “dota”.

-Confusiones en el orden de las sílabas (errores de inversión): pla/pal, pra/par, el/le, los/sol…. Ejemplo: en vez de leer “prado”, leen “pardo”.

-Con frecuencia comete errores en cambiar algunas letras o palabras de la lectura.

-Le cuesta leer palabras desconocidas.

-Lectura muy lenta y monótona (sin entonación).

-Dificultades en respetar signos de puntuación (comas, puntos, interrogaciones...)

-Dificultades en aplicar normas de acentuación (no son capaces de entonar correctamente las palabras).

-Aumento de errores y cansancio durante la longitud del texto.

-Dificultades en comprender lo que ha leído.


Pautas para ayudarles en casa.

Ante todo calma, paciencia y comprensión, debemos intentar crear un ambiente cómodo, tranquilo, sin presión y que al niño no le provoque estrés cada vez que tiene que leer.

Intentar crear una rutina o hábito de lectura, o aprovechar momentos en los que el niño esté tranquilo.

Fomentar en casa el interés por la lectura. Dar ejemplo y que nos vean leer.

Refuerza siempre en positivo sus logros, por pequeños que sean y no recalcarles los negativos.

Estimular su conciencia fonológica: jugando al veo-veo, haciendo sopas de letras, crucigramas, el juego del ahorcado, palabras encadenadas, deletrear palabras o adivinar cuál es la palabra que nosotros le deletreamos…

Reforzar y estimular el aprendizaje de la lectura siempre al mismo ritmo que en el cole.

Intentar adaptar actividades de lectura sobre gustos e intereses del niño.

Es importante que tengamos en cuenta su edad y su capacidad para programar tareas dentro de sus posibilidades (ni demasiado fáciles, ni muy difíciles).

Leer cuentos con ellos. Realizarle preguntas sobre los personajes, lo que sucede, lo que más le ha gustado, qué le ha parecido más emocionante, lo que menos le ha gustado… y ¿por qué no? Vamos a jugar a inventarnos otro final diferente.

Utilizar distintos tipos de formatos de textos, revistas, comics, recetas, periódicos, publicidad…

Añade tu comentario

ÚNETE

No hay comentarios